domingo, 15 de noviembre de 2009

La aventura de ser maestro

Es interesante la siguiente definición del magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y a hacer pensar y sentir; ambas cosas juntas. Y actualmente es algo que se está buscando lograr, ya que muchos solo enseñan su asignatura sin importar lo que al alumno le sucede.
Por lo que muchos conciben a la escuela como un sitio a donde vamos a aprender, donde compartimos el tiempo, el espacio y el afecto con los demás; donde siempre habrá alguien para sorprenderte, para emocionarte, para decirte al oído algún secreto magnífico”.
Como docente lo único que de verdad importa es ayudar a los alumnos a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea. Cada día, antes de explicar un tema, necesito preguntarme qué sentido tiene el que yo me ponga ante un grupo de alumnos para hablar de esos contenidos, qué les voy a aportar, qué espero conseguir. Y luego, cómo enganchar lo que ellos saben, lo que han vivido, lo que les puede preocupar, con los nuevos contenidos que voy a introducir. Por último me lanzo un reto: me tengo que divertir explicándolo, y esto es imposible si cada año repito la explicación del tema como una salmodia, Lo que se ha mencionado es importante, porque debemos cuestionarnos acerca del tema y sabemos que muchas veces caemos en la monotonía con el tema, lo que si cada grupo ayuda a hacer diferente la dinámica de la clase.
Cuando el profesor es novato se encuentra con que tiene claro el modelo de profesor ideal, pero no sabe cómo hacerlo realidad. Tiene claro lo que debería hacer en clase, pero no sabe cómo hacerlo.
En cuanto a los profesores de secundaria, el problema de la identidad profesional es grave. Como señala Fernando Corbalán: “la inmensa mayoría de los profesores de secundaria nunca tuvimos una vocación clara de enseñantes... Estudiamos una carrera para otra cosa (matemático profesional, químico, físico,...)”. Lo que se ha observado es que algunos profesionistas que comienzan de esta forma descubren su verdadera vocación y logran ser excelentes docentes.
Por lo que un profesor es un comunicador, es un intermediario entre la ciencia y los alumnos, que necesita dominar las técnicas básicas de la comunicación.
El profesor novato descubre enseguida que, además de los contenidos de enseñanza, necesita encontrar unas formas adecuadas de expresión, en las que los silencios son tan importantes como las palabras, en las que el uso de una expresión castiza puede ser simpático o hundirnos en el más espantoso de los ridículos; por lo que hay que saber distinguir los distintos climas que crean en el grupo de clase los distintos tonos de voz que el profesor puede usar: un tono grave y pausado induce al grupo a la reflexión, mientras que si queremos animar un debate debemos subir algo el tono de voz... etc.
Los alumnos por su parte regulan nuestro ritmo de clase, y el dominio de éstas y otras habilidades de comunicación requiere entrenamiento, reflexión y una constante actitud de autocrítica para depurar nuestro propio estilo docente. Este punto llega a causar conflictos en el aula porque si el docente no considera todos lo mencionado no logra tener la atención de los alumnos y mucho menos puede hacerse entender al no lograr una buena comunicación con los alumnos.
El profesor descubre que debe atender otras tareas distintas a las de enseñar: tiene que definir funciones, delimitar responsabilidades, discutir y negociar los sistemas de trabajo y de evaluación hasta conseguir que el grupo trabaje como tal. Y esto requiere una atención especial, a la que también hay que dedicar un cierto tiempo. El adaptar los contenidos de enseñanza al nivel de conocimientos de los alumnos.
Me siento heredero de treinta siglos de cultura, y responsable de que mis alumnos asimilen nuestros mejores logros y extraigan consecuencias de nuestros peores fracasos. Todo lo que se menciona en la lectura es de gran interés y reflexión sobre nuestro que hacer docente y sobre todo el darnos cuenta de que al alumno le estamos enseñando no solo los conocimientos de la asignatura sino que también el cómo debe enfrentar la vida.
Por lo que la labor docente es interesante y muy importante en el aula.

1 comentario:

  1. Hola María José:
    Es grato leer tus comentarios, porque aportan información valiosa, que aunque ya nos lo han dicho en varios cursos, es necesario recordarlo y principalmente si viene de una persona que es normalista y con experiencia en la docencia, estoy de acuerdo contigo que tenemos que tomar en cuenta varios factores para llevar a cabo el aprendizaje de nuestros estudiantes, ya que si el ambiente es tenso no se va llevar a cabo, y no cumpliremos con nuestro objetivo que es obtener alumnos competitivos y con actitudes para que puedan ingresar a un medio de estudios superiores o ingresar al sector laboral. Estamos en contacto. Te invito a visitar mi blog.
    Saludos: Guadalupe.

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